La ley de Texas permite a las personas lesionadas recuperar compensación por una amplia gama de pérdidas, desde facturas médicas y salarios perdidos hasta dolor y sufrimiento y pérdida del disfrute de la vida. Entender las categorías de daños disponibles es esencial para saber cuánto vale su caso.
La ley de Texas reconoce dos grandes categorías de daños
Cuando usted se lesiona en un accidente causado por la negligencia de otra persona, la ley de Texas le da derecho a recibir compensación por el daño que sufrió. Esos daños se dividen en dos grandes categorías. Los daños económicos cubren sus pérdidas de dinero. Los daños no económicos cubren el impacto humano de sus lesiones: el dolor, el sufrimiento y las formas en que su vida cambió.
Entender las dos categorías importa porque las aseguradoras suelen limitar sus ofertas a los daños económicos solamente y dejar fuera las pérdidas no económicas, que muchas veces representan la parte más grande del valor de un reclamo.
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Llame ahora(512) 500-2810Daños económicos
Los daños económicos son las pérdidas de dinero medibles y documentadas que causó el accidente. Se respaldan con facturas, recibos, talones de pago, declaraciones de impuestos y análisis de expertos.
Gastos médicos pasados
Aquí entra cada costo médico en el que usted ha incurrido a causa del accidente, desde el viaje en ambulancia y la visita a la sala de emergencias hasta las cirugías, las hospitalizaciones, los medicamentos recetados, la terapia física, la atención quiropráctica, los estudios de imagen y las consultas con especialistas. Cada dólar que usted ha gastado en atención médica relacionada con el accidente se puede recuperar.
Gastos médicos futuros
Muchas lesiones requieren tratamiento continuo. Si sus médicos recomendaron cirugías futuras, terapia física prolongada, procedimientos para el manejo del dolor o medicamentos de largo plazo, usted tiene derecho a recuperar el costo proyectado de esa atención. Los gastos médicos futuros normalmente se establecen con el testimonio de los médicos que lo atienden y, en casos complejos, con un plan de cuidado de por vida preparado por un experto médico.
Salarios ya perdidos
Si el accidente le hizo faltar al trabajo, puede recuperar los salarios que dejó de ganar durante su ausencia. Eso incluye el sueldo, el pago por hora, los bonos, las comisiones y cualquier otro ingreso que habría recibido si el accidente no hubiera ocurrido. La documentación típica son los talones de pago, las cartas de verificación del empleador y las declaraciones de impuestos.
Pérdida de capacidad de ganancia futura
Si sus lesiones afectaron de manera permanente su capacidad de trabajar, puede tener derecho a compensación por la pérdida de capacidad de ganancia futura. Esto no es lo mismo que los salarios futuros perdidos. Refleja la diferencia entre lo que usted habría podido ganar durante el resto de su vida laboral y lo que ahora puede ganar con sus limitaciones.
Un economista o un experto en rehabilitación vocacional puede calcular esa cifra tomando en cuenta su edad, su educación, su historial laboral, la trayectoria de sus ingresos antes del accidente y la naturaleza de sus restricciones. En casos de trabajadores jóvenes con lesiones serias, la pérdida de capacidad de ganancia futura puede ser el componente individual más grande de los daños.
Daños a la propiedad
Usted tiene derecho a recuperar el costo de reparar o reemplazar su vehículo y cualquier bien personal que se haya dañado en el accidente. Si su vehículo quedó como pérdida total, tiene derecho a su valor justo de mercado al momento del accidente.
Gastos de su bolsillo
Otras pérdidas económicas pueden incluir el costo de transporte a las citas médicas, las modificaciones a su casa que sus lesiones hicieron necesarias, el costo de contratar ayuda para las tareas del hogar que usted ya no puede hacer y cualquier otro gasto causado directamente por el accidente.
Daños no económicos
Los daños no económicos lo compensan por los perjuicios intangibles que causó el accidente. No están atados a una factura ni a un recibo específico. Reflejan el impacto de la lesión en su calidad de vida.
Dolor físico y sufrimiento
Cubre el dolor físico que usted ha sentido y que va a seguir sintiendo a causa de sus lesiones. Para fijar esta cantidad, el jurado considera la gravedad de sus lesiones, cuánto tiempo ha durado su dolor y qué tipo de tratamientos ha tenido que pasar.
Angustia mental
La ley de Texas distingue la angustia mental del dolor físico. El mental anguish abarca el sufrimiento emocional que causó el accidente: el miedo, la ansiedad, el duelo, la humillación y el desgaste emocional de vivir con una lesión seria. Usted puede recuperar por la angustia mental que ya vivió y por la que, con razonable certeza, va a seguir viviendo en el futuro.
Pérdida del disfrute de la vida
Si sus lesiones le impiden participar en actividades que antes disfrutaba, como los deportes, sus pasatiempos, viajar o jugar con sus hijos, puede recuperar por esa pérdida. Esta categoría reconoce que el valor de una vida va más allá de la capacidad de ganar dinero y del tratamiento médico.
Impedimento físico
El physical impairment, o impedimento físico, lo compensa por la pérdida de función corporal que causaron sus lesiones. Puede tratarse de movilidad reducida, pérdida de fuerza, limitaciones crónicas en su rango de movimiento o la imposibilidad de hacer actividades básicas del día a día sin ayuda de alguien más.
Desfiguración
Si el accidente le dejó cicatrices visibles, quemaduras u otros cambios permanentes en su apariencia física, puede recuperar daños por desfiguración. La cantidad depende de la naturaleza, la gravedad y la visibilidad de la desfiguración y de su impacto en su vida.
Pérdida de consorcio
Si sus lesiones afectaron su relación con su cónyuge, su cónyuge puede tener un reclamo propio e independiente por loss of consortium, la pérdida de consorcio. Eso cubre la pérdida de la compañía, el afecto, el consuelo y la capacidad de mantener una relación matrimonial normal. La pérdida de consorcio es un reclamo aparte que presenta el cónyuge, no la persona lesionada.
Daños punitivos en Texas
En casos poco frecuentes que involucran una conducta especialmente grave, la ley de Texas permite que el jurado otorgue daños ejemplares (punitivos). Su propósito es castigar a quien cometió el daño y disuadir conductas parecidas en el futuro.
Bajo la Sección 41.008 del Código de Prácticas y Recursos Civiles de Texas, los daños punitivos están limitados a la mayor de estas dos cantidades: $200,000, o dos veces el monto de los daños económicos más una cantidad igual a los daños no económicos hasta $750,000. Los daños punitivos solo están disponibles cuando la persona que demanda prueba, con evidencia clara y convincente (clear and convincing evidence, un estándar de prueba más exigente que el normal en casos civiles), que el daño fue producto de fraude, malicia o negligencia grave (gross negligence).
Cómo maximizar la recuperación de sus daños
Reciba tratamiento médico pronto y de forma constante. Sus registros médicos son la base de su reclamo por daños.
Guarde registro de todo. Conserve cada recibo, factura y talón de pago relacionado con el accidente. Lleve un diario donde anote sus niveles de dolor, sus limitaciones y su estado emocional.
No acepte un acuerdo demasiado pronto. Usted no puede conocer el valor real de su reclamo hasta que termine su tratamiento o llegue a la mejoría médica máxima.
Contrate a un abogado con experiencia. Un abogado que conozca la ley de daños de Texas se va a asegurar de que cada categoría de pérdida quede documentada, valorada y presentada ante la aseguradora o ante el jurado.
Comuníquese hoy con Medina & Medina
Si usted resultó lesionado en un accidente en Texas, Medina & Medina va a pelear por recuperar cada dólar que le corresponde. Llámenos al (512) 500-2810 para una consulta gratuita. Usted no paga nada a menos que ganemos.
