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Caídas en tiendas y restaurantes de Austin

Abogado de Resbalones y Caídas en Austin

La posición de la tienda es que nadie sabía que el peligro estaba ahí. Bajo la ley de Texas, ahí se decide todo el caso.

Usted se cayó en el piso de un negocio en Austin. Tal vez fue un charco en el pasillo de un supermercado, tal vez fue la loseta de la entrada de un restaurante un sábado de lluvia, tal vez fue un tapete que se resbaló en una gasolinera sobre Lamar. Se levantó apenado. Alguien de chaleco le preguntó si estaba bien y usted dijo que sí, porque eso es lo que uno dice. Tres días después la cadera, la muñeca o la espalda está peor, y hay un mensaje de voz en su teléfono de un ajustador de seguros que quiere hacerle unas preguntas.

Esto es lo que ha pasado desde que usted salió del edificio. Un gerente llenó un incident report ese mismo día y lo mandó para arriba. El departamento de riesgos abrió un expediente. Alguien sacó un clip corto del video y dejó que el resto de la grabación se borrara sola en su ciclo normal. La bitácora de limpieza de ese turno se guardó en una carpeta o en una aplicación de tableta que conserva los registros el tiempo que diga la política de la empresa y ni un día más. Y un ajustador, a quien le pagan por cerrar expedientes barato, empezó a construir la posición que va a sostener desde hoy hasta el día en que se presente una demanda: nadie sabía que el peligro estaba ahí.

Esa posición no es un farol. Bajo la ley de Texas, ahí se decide todo el caso.

Llame al (512) 500-2810. Atendemos en español o en inglés, la consulta no cuesta nada, y le vamos a decir con franqueza si el caso está fuerte, incluso cuando la respuesta sea que no vale la pena abrirlo.

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Se cayó en una tienda. Esto es lo que la tienda ya está haciendo.

Usted se cayó en el piso de un negocio en Austin. Tal vez fue un charco en el pasillo de un supermercado, tal vez fue la loseta de la entrada de un restaurante un sábado de lluvia, tal vez fue un tapete que se resbaló en una gasolinera sobre Lamar. Se levantó apenado. Alguien de chaleco le preguntó si estaba bien y usted dijo que sí, porque eso es lo que uno dice. Tres días después la cadera, la muñeca o la espalda está peor, y hay un mensaje de voz en su teléfono de un ajustador de seguros que quiere hacerle unas preguntas.

Esto es lo que ha pasado desde que usted salió del edificio. Un gerente llenó un incident report ese mismo día y lo mandó para arriba. El departamento de riesgos abrió un expediente. Alguien sacó un clip corto del video y dejó que el resto de la grabación se borrara sola en su ciclo normal. La bitácora de limpieza de ese turno se guardó en una carpeta o en una aplicación de tableta que conserva los registros el tiempo que diga la política de la empresa y ni un día más. Y un ajustador, a quien le pagan por cerrar expedientes barato, empezó a construir la posición que va a sostener desde hoy hasta el día en que se presente una demanda: nadie sabía que el peligro estaba ahí.

Esa posición no es un farol. Bajo la ley de Texas, ahí se decide todo el caso.

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El peligro existía. Eso por sí solo no es un caso.

Casi todo el mundo da por hecho que la caída es el caso. Había agua en el piso, la tienda es dueña del piso, usted se lastimó en el piso de la tienda, entonces la tienda paga. Es una forma razonable de pensarlo, y no es así como funciona la ley de propiedades en Texas.

Para ganar un caso por una caída en el piso de un negocio en Texas hay que probar que la tienda tenía actual knowledge del peligro, o constructive knowledge de ese peligro, antes de que usted se cayera. Los dos son términos técnicos y conviene decir en español lo que significan, porque de ahí sale todo lo demás.

Actual knowledge es conocimiento real: alguien que trabaja ahí sabía. Un cliente le avisó del derrame a un empleado. Un gerente pasó al lado. La fuga ya se había reportado dos veces ese mes.

Constructive knowledge es conocimiento presunto: nadie supo de verdad, pero la condición estuvo ahí el tiempo suficiente para que una tienda operada con cuidado razonable la hubiera encontrado.

Ahí, en el segundo, vive casi cada uno de estos casos, y por eso toda la defensa de la tienda cabe en una sola oración: nosotros no sabíamos que estaba ahí.

Usted casi con seguridad era cliente, y en Texas eso lo coloca en la categoría de invitee. Conviene aclarar de una vez que la palabra engaña en español: invitee no quiere decir "invitado" en el sentido social. Es la categoría de visitante a quien el dueño de una propiedad le debe el nivel de cuidado más alto que existe en la ley de Texas. Esa clasificación vale exactamente una oración aquí, porque rara vez es la pelea. Las categorías completas y las reglas más amplias están en nuestra página de responsabilidad de propiedades en Austin. En esta página nos quedamos dentro de un edificio, sobre un piso, en una sola pregunta.

¿Cuánto tiempo llevaba el líquido en el piso?

En 2002 la Corte Suprema de Texas resolvió Wal-Mart Stores, Inc. v. Reece, 81 S.W.3d 812. Una clienta se resbaló en un charco transparente cerca de una barra de comida con una máquina de bebidas de autoservicio. Un empleado de Wal-Mart había pasado a unos cuantos pies del derrame momentos antes. La demandante argumentó que esa cercanía bastaba: el empleado estaba justo ahí, así que la tienda debió haberlo visto.

La corte dijo que no. La cercanía por sí sola no basta para atribuirle a una tienda el aviso que la ley exige, que es lo que en inglés se llama notice. Tiene que haber evidencia de que la condición existió durante some length of time —algún periodo de tiempo— antes de la caída, porque sin lo que la corte llamó temporal evidence, evidencia de duración, un jurado no tiene manera de evaluar qué oportunidad real tuvo la tienda de encontrar el peligro y limpiarlo. La corte dejó una puerta abierta. Si la condición es conspicuous —grande, obvia, visible de lejos—, la cercanía de un empleado sí puede acortar el tiempo que un jurado exigiría.

Entonces la pregunta que decide su caso no es "¿había agua en el piso?". Es "¿cuánto tiempo llevaba el agua en el piso antes de que usted pisara?", y la respuesta tiene que salir de evidencia, no de un argumento.

Cuatro años antes la corte ya había cerrado el atajo más fácil. En Wal-Mart Stores, Inc. v. Gonzalez, 968 S.W.2d 934 (Tex. 1998), la demandante se resbaló con ensalada de macarrones que estaba sucia, contaminada, y tenía pisadas y marcas de carrito encima. El argumento era intuitivo: se ve pisoteada, entonces llevaba rato ahí. La corte resolvió que la evidencia circunstancial de ese tipo sostiene por igual dos inferencias opuestas —cinco personas pudieron haber pisado esa ensalada en noventa segundos— y que la evidencia circunstancial escasa, en términos legales, no es evidencia.

Lea esos dos casos juntos y sale la regla práctica que rige todo lo que hacemos en el primer mes de un caso de caída en tienda. "El líquido se veía sucio" no prueba nada. Alguien tiene que producir un registro, una imagen o un testigo que le ponga reloj al peligro.

Hay una ruta que le da la vuelta al reloj cuando los hechos la permiten. En Corbin v. Safeway Stores, Inc., 648 S.W.2d 292 (Tex. 1983), la tienda exhibía uvas sueltas en un contenedor de autoservicio sobre un piso de linóleo, y sabía que ese arreglo tiraba fruta a la loseta. La corte resolvió que el conocimiento que tiene una tienda de que su propio method of display or operation —su método de exhibición u operación— crea un riesgo irrazonable puede constituir el aviso por sí mismo, sin probar cuánto tiempo llevaba caída una uva en particular. Por eso preguntamos, desde temprano, si el peligro salió de algo que la tienda escogió hacer: una estación de bebidas de autoservicio junto a una transición de alfombra, un sistema de rociado de verduras, una máquina de hielo donde los clientes meten la mano, una vitrina de pollos rostizados que gotea, un refrigerador de bebidas con un problema de condensación ya conocido. Cuando la respuesta es sí, el caso deja de depender de un cronómetro.

Las bitácoras de limpieza, los horarios de inspección y lo que alcanza el discovery

Toda cadena grande de Texas opera alguna versión de un programa de barrido. Los empleados deben recorrer una zona asignada en un intervalo asignado, buscar peligros y dejar constancia de que lo hicieron. El registro puede ser una hoja de papel en una tabla con clip junto al reloj checador, con iniciales cada hora. Puede ser un lector de mano que escanea una etiqueta de código de barras al final de cada pasillo. Puede ser una tarea en una aplicación de personal que graba una hora y un número de empleado.

En la tienda ese documento se llama sweep log, y conviene que usted se aprenda el nombre en inglés, porque así es como hay que pedirlo. Ese registro es el reloj. Es también el documento más útil del caso, y no se consigue pidiéndolo por las buenas.

Una vez presentada la demanda, servimos requests for production —las solicitudes formales de documentos dentro del discovery, que es la etapa obligatoria de intercambio de pruebas— pidiendo los registros de barrido o inspección de esa tienda, ese departamento y ese turno, más una ventana de tiempo antes y después. Pedimos la política escrita que fija el intervalo de barrido, porque una tienda que promete un recorrido cada quince minutos y entrega una bitácora con un hueco de dos horas ya le entregó a usted su evidencia de duración. Pedimos los incident reports anteriores del mismo local por el mismo tipo de peligro, que hablan de si la tienda sabía que ese piso tenía un problema. Pedimos los tickets de mantenimiento y reparación del refrigerador, del techo, de la máquina de hielo o del tapete de la entrada. Pedimos los materiales de capacitación que le dicen al empleado qué hacer cuando ve un derrame. Y tomamos la declaración bajo juramento de la persona que firmó la bitácora, porque una bitácora con iniciales y una empleada que admite que puso todas las iniciales del turno al final de la noche vale mucho más que la bitácora sola.

Nada de eso es exótico. Es el trabajo ordinario de un caso de propiedades, y es la razón por la que una caída en una tienda no es un reclamo que se arregle por teléfono en la segunda semana.

Los registros públicos ayudan en los bordes. Austin Public Health publica las calificaciones de inspección de establecimientos de comida en el portal de datos abiertos de la Ciudad, y en nuestra consulta del 2026-09-05 ese conjunto de datos tenía 20,964 registros de inspección, con fechas del 2023-06-16 al 2026-05-22. Aquí no vamos a nombrar ningún negocio, y una calificación de inspección no prueba que alguien se cayó. El punto es más estrecho y sí importa: el historial regulatorio de un restaurante es público, se puede pedir en discovery, y ahí está, en una base de datos. Esa es una situación muy distinta de la que le describe el ajustador cuando le dice que es su palabra contra la de la tienda.

El video de las cámaras desaparece en unas dos semanas

Casi todos los sistemas de cámaras de comercios en Austin graban en un aparato local que se sobrescribe en ciclo. Catorce días es común. Treinta es común. Algunos negocios pequeños usan siete. Nadie en la tienda va a preservar el día completo por cortesía, y en la mayoría de los casos nadie está obligado a hacerlo hasta que se lo piden.

Aquí es donde Brookshire Brothers, Ltd. v. Aldridge, 438 S.W.3d 9 (Tex. 2014), decide el resultado. Un cliente se cayó en una tienda Brookshire Brothers. La tienda guardó unos ocho minutos de video alrededor de la caída y dejó que el resto se borrara. El demandante quería que se instruyera al jurado que podía presumir que el video perdido habría perjudicado a la tienda. La Corte Suprema de Texas se negó. Esa instrucción se llama spoliation instruction, y la palabra spoliation se refiere a la destrucción o pérdida de evidencia relevante. La corte resolvió que solo procede cuando la parte destruyó la evidencia con intent to conceal, es decir con la intención de ocultarla, o la destruyó por negligencia de una forma que irreparably deprives —que priva de manera irreparable— a la otra parte de cualquier posibilidad real de presentar su reclamo. A Brookshire Brothers nadie le había pedido que guardara más, y dejar correr un ciclo rutinario de sobreescritura no fue ocultamiento.

En español llano: si usted no hace nada y el video se borra solo en su calendario, ese es su problema, no el de la tienda.

Por eso una carta de preservación escrita sale en los primeros días, no en el primer mes, y por eso la carta tiene que ser específica para servir de algo. Una carta que dice "por favor preserven toda la evidencia" le deja espacio a la tienda para alegar que no sabía qué quería usted. Una carta que sí hace el trabajo identifica el número y la dirección de la tienda, la fecha y la ventana de horas, las vistas específicas de cada cámara por ubicación —el pasillo, el vestíbulo de la entrada, la fila de cajas que da hacia el pasillo, la cámara exterior del estacionamiento que muestra cómo estaba el clima— y pide un bloque continuo antes y después de la caída en lugar del clip que la tienda ya sacó. Pide la bitácora de barrido o inspección de ese turno, el incident report, el horario de empleados, y cualquier fotografía que un empleado haya tomado con su teléfono. Dice, por escrito, que la tienda queda notificada de que ese material es relevante, que es el hecho que convierte una sobreescritura rutinaria en una decisión.

Esa carta la mandamos nosotros. Si usted nos llamó la semana en que se cayó, sale esa misma semana.

El incident report, y qué hacer antes de salir del edificio

El incident report del gerente es el primer borrador de su caso, escrito por la tienda, normalmente dentro de la hora siguiente, a veces con sus propias palabras adentro y a veces con una línea sobre qué ropa traía usted o hacia dónde estaba viendo.

No le van a dar una copia en el mostrador. Pídala de todos modos, y anote que se la negaron. Lo que sí puede hacer, si está leyendo esto todavía dentro del edificio o en el estacionamiento, es tomarse tres minutos y cambiar por completo el panorama de la evidencia.

Fotografíe el peligro antes de que alguien lo limpie, con una toma abierta que muestre dónde queda dentro del pasillo y una cerrada que muestre qué es. Fotografíe el piso desde la altura de sus ojos y otra vez desde abajo, porque el brillo y el reflejo se leen distinto según el ángulo y un piso mojado puede ser casi invisible desde arriba. Fotografíe el área veinte pies a la redonda, para que la pregunta de si había un cono de advertencia la conteste una imagen y no la memoria de dos personas que un año después recuerdan distinto. Fotografíe el techo y el refrigerador o el dispensador más cercano, porque el origen de una fuga muchas veces se ve arriba del charco. Fotografíe sus propios zapatos. Grabe un video lento de diez segundos moviendo la cámara por la escena, que captura el ambiente completo de una manera que una foto fija no logra. Levante la vista y fotografíe los domos de las cámaras, para que sepamos qué vistas exigir. Consiga el nombre del gerente y los nombres de los empleados que se acercaron. Si otro cliente se detuvo, pídale un número de teléfono; un nombre de pila solo no va a encontrar a esa persona un año después. Guarde los zapatos y la ropa que traía, sin lavar, en una bolsa.

Después decida con honestidad lo de la ambulancia. La adrenalina es real y se le baja alrededor de la sexta hora. Si rechaza el traslado y se va a su casa a acostarse, hágase revisar el mismo día o a la mañana siguiente en una clínica de urgencias o en una sala de emergencias. Un hueco entre la caída y el primer expediente médico es el segundo argumento más común que un ajustador usa en su contra, y se puede evitar por completo.

El ajustador que llama en las primeras 48 horas

Las cadenas grandes se autoaseguran la primera capa de estos reclamos y los mandan a un administrador externo. La llamada llega rápido, es amable, y casi siempre pide dos cosas: una declaración grabada y una autorización médica firmada.

La declaración grabada, que ellos llaman recorded statement, no es un trámite. Se toma antes de que usted haya visto a un médico para una revisión completa, antes de una resonancia, antes de que nadie sepa si la muñeca es un esguince o una fractura del escafoides. Le van a preguntar cómo se siente y usted va a decir "adolorido", y esa palabra se la van a leer a un jurado. Le van a preguntar qué estaba haciendo justo antes, y lo que conteste se convierte en la primera versión de la historia, congelada, mientras la versión de la tienda todavía la están redactando personas con abogado.

La autorización médica amplia es peor. Con frecuencia está escrita para alcanzar todo su historial médico en lugar de las partes del cuerpo que usted se lesionó, lo que le entrega al ajustador cada queja de espalda que usted haya mencionado alguna vez con su médico de cabecera. Existe una autorización más estrecha que les da lo que de verdad les corresponde.

Usted no tiene obligación de dar una declaración grabada al ajustador de la tienda. Usted no está obligado a firmar el formato de ellos. Decir "hoy no voy a dar declaración" es una oración completa, y no es admisión de nada.

En algunos de estos casos llega una oferta temprana, normalmente de unos cientos a unos miles de dólares, a veces presentada como que cubre la visita a emergencias. Si la acepta, el reclamo se cierra de manera permanente, incluida la cirugía que todavía no le han dicho que necesita.

Pisos mojados, derrames, agua en la entrada, desniveles y tapetes sueltos

El análisis del aviso cambia de forma según con qué se resbaló, así que vale la pena saber cuál de estos es el suyo.

El derrame de un cliente en un pasillo es el más difícil y el más común. La tienda no lo creó, así que el caso depende por completo del reloj y de la bitácora de barrido. El tiempo lo es todo.

Un derrame creado por la tienda es otra cosa. Un refrigerador con fuga, un drenaje que se desborda, una vitrina de rostizados que gotea, una cubeta de trapear dejada a media isla, un piso recién encerado un domingo por la noche. Cuando la tienda hizo la condición, usted ya no está probando que debió haber descubierto el desorden de un desconocido. Está probando que conocía el suyo.

El agua de lluvia en la entrada es una especialidad de Austin. Loseta adentro del vestíbulo, un aguacero afuera, cientos de zapatos mojados, y un tapete que está ausente, es demasiado corto, o está arrugado. Las tiendas de Texas no responden solo porque llovió, y el hecho de que entre agua con la gente durante una tormenta es algo que los tribunales han tratado como conocido por todos. Los casos que funcionan son aquellos en los que falló el propio sistema de la tienda: un programa de tapetes que no se desplegó, una alfombra corrida que terminaba cuatro pies antes de donde de verdad camina la gente, una puerta que encauza el agua hacia loseta pulida sin nada abajo.

Un tapete suelto o enrollado en las orillas es un caso de mantenimiento, no de derrames. Los tapetes tienen vida útil. El respaldo de hule se curva. Un tapete que aparece curvado en fotos desde hace meses es un tapete que la tienda tuvo toda la oportunidad de cambiar.

Un desnivel, una loseta rota, un escalón en el riel de una puerta es la posición más fuerte que existe en cuanto al aviso, porque una condición permanente no necesita reloj. Un borde de un cuarto de pulgada que lleva ahí desde la remodelación estuvo ahí durante cada inspección que la tienda haya hecho en su vida. Lo que la tienda alega en su lugar es que la condición era open and obvious —abierta y evidente—, lo que traslada la pelea al terreno de la culpa comparativa.

Un piso pulido con el coeficiente de fricción equivocado es el único caso de esta lista que normalmente necesita un perito. Un piso que no cumple ningún estándar reconocido de resistencia al deslizamiento, en un lugar donde se espera que haya agua, es una falla de diseño y de mantenimiento que se mide con un tribómetro y no se discute de palabra.

Caídas después de los 65: fracturas de cadera y lo que de verdad le cuestan a una familia

Hay una versión de esta página que trata todas las caídas igual. Esa versión está equivocada, y la razón está en los datos federales.

Una caída que a una persona de 30 años le deja un moretón y una mala semana le termina la vida independiente a una de 80. La vigilancia federal de lesiones muestra la diferencia con claridad. En el reporte más reciente de la CPSC sobre lesiones en adultos mayores, usando el National Electronic Injury Surveillance System y promediando 2022 y 2023, el 31.7 por ciento de las visitas a emergencias por caídas en adultos de 65 años o más terminó en hospitalización, frente al 13.4 por ciento en adultos de 25 a 64 años. Los adultos de 85 o más son el 11.2 por ciento de la población de adultos mayores y el 29.0 por ciento de las lesiones por caídas de ese grupo.

El recorrido médico después de una fractura de cadera es predecible y caro. Ambulancia. Sala de emergencias. Estudios de imagen. Consulta con ortopedia. Cirugía en uno o dos días, normalmente una hemiartroplastia, un reemplazo total de cadera, o una fijación con material. Después una admisión de rehabilitación hospitalaria o una estancia en un centro de enfermería especializada, después atención de enfermería en casa, después equipo médico duradero, después terapia física de consulta externa que puede durar meses. En algún punto de esa secuencia una familia se sienta a preguntarse si la casa todavía sirve: si hay escaleras, si el baño se puede modificar, si alguien se tiene que mudar a vivir ahí, si alguien tiene que dejar su trabajo.

Esa última parte es la pregunta de daños que le importa a esta página, y es la que más seguido se queda fuera de una carta de demanda. Las facturas médicas son la parte fácil; llegan en papel. Lo que no llega en papel es el valor de lo que la caída se llevó. Una persona que antes manejaba, hacía el mandado, cocinaba y administraba sus propios medicamentos, y que después necesita ayuda con dos o tres de las llamadas activities of daily living —bañarse, vestirse, comer, moverse, tomar los medicamentos—, sufrió una pérdida que tiene precio de mercado: horas de cuidado en casa, una residencia asistida, o el salario de un hijo adulto que se reduce a medio tiempo para dar ese cuidado él mismo. La ley de Texas permite recuperar el valor razonable de los servicios del hogar que usted ya no puede prestar, el costo del cuidado futuro, el physical impairment —la pérdida de la capacidad física de hacer lo que usted hacía, que es una categoría de daño distinta del dolor y distinta de los gastos médicos— y la desfiguración que dejan el material quirúrgico y las cicatrices. Esas no son categorías blandas. Se prueban con un life care plan, que es un documento donde un profesional enumera y le pone precio a todo el cuidado futuro, con el testimonio del cirujano tratante sobre la permanencia de la lesión, y cuando las cifras son suficientemente grandes, con un economista que calcula el costo de esas horas de cuidado a lo largo de la expectativa de vida.

Ese análisis lo metemos al expediente desde temprano cuando el cliente es una persona mayor, porque un caso valuado únicamente sobre la factura del hospital es un caso valuado en una fracción de la pérdida. Sobre cómo funcionan las demás categorías de daños, vea gastos médicos, pérdida de capacidad de ganancia, discapacidad y desfiguración, y dolor y sufrimiento.

Una nota corta sobre facturación, porque sale en cada caso de cadera. La Sección 41.0105 del Texas Civil Practice and Remedies Code limita la recuperación de gastos médicos a la cantidad actually paid or incurred: lo que de verdad se pagó o se causó, no el precio de lista que aparece en el estado de cuenta detallado. Una factura de hospital de $61,000 que Medicare ajustó a $9,400 no pone $61,000 frente a un jurado. Esa regla la explicamos a detalle en nuestra página de lesiones de médula espinal en Austin; en esta página solo necesita saber que el número que cuenta es el de paid or incurred, y que dejar que las facturas se vayan a cobranza antes de que alguien ordene los gravámenes empeora todo el asunto.

Sus tres argumentos sobre por qué la caída fue culpa suya

Texas reparte la culpa bajo el Capítulo 33 del Civil Practice and Remedies Code, el esquema que la ley llama proportionate responsibility. Un jurado le asigna un porcentaje a cada parte, su recuperación se reduce por el porcentaje que le toque a usted, y bajo la Sección 33.001 usted no recupera absolutamente nada si su parte pasa del 50 por ciento. Esa sola regla es el motor de todo lo que hace la defensa en un caso de caída en tienda, y después de suficientes casos uno aprende que los argumentos vienen en tres sabores y nada más.

Uno: usted iba viendo el teléfono. La distracción es lo primero que buscan, y el video es donde lo buscan. Si usted traía la cabeza abajo durante los cuatro pasos previos a la caída, cuente con que ese clip se va a repetir en bucle. La respuesta es que una tienda invita a los clientes a entrar precisamente para ver mercancía, acomoda el edificio entero para jalarle los ojos hacia los estantes, y no puede después sorprenderse de que usted tuviera los ojos en los estantes. El deber de mantener el piso seguro no se apaga porque un cliente se comportó como se comportan los clientes en esa habitación exacta.

Dos: usted traía los zapatos equivocados. Chanclas en julio. Zapatos de vestir de suela lisa. Botas con la suela gastada. La insinuación es que una persona bien equipada se habría quedado de pie. Texas no tiene código de vestimenta para ir al súper. Un piso que solo es seguro para gente con botas de trabajo no es un piso razonablemente seguro para un negocio abierto al público.

Tres: el cono estaba ahí mismo. Este es el más fuerte de los tres cuando es cierto y se cae solo cuando no lo es, así que lo sometemos a prueba antes de concederle nada. ¿Dónde estaba exactamente el cono en relación con el peligro y con la dirección por la que usted venía? ¿Estaba antes de usted o ya lo había pasado? ¿De qué altura, de qué color, contra qué color de piso? ¿Estaba ahí antes de que usted se cayera, o lo pusieron en los noventa segundos siguientes, cosa que pasa más de lo que a la defensa le gustaría, y que es exactamente la razón por la que la foto que usted tomó desde el piso vale más que cualquier argumento que alguien haga después? Un cono en el otro extremo del pasillo no le advierte nada a alguien que entra por el lado contrario.

La culpa comparativa no la tratamos como un pendiente para resolver en la mediación. Es la teoría principal de la defensa desde el día uno, así que se contesta desde el día uno, con la secuencia de las cámaras, las fotos de la escena, la posición real del cono, y la bitácora de barrido que muestra qué estaba haciendo la tienda y qué no.

Dos años en el papel, dos semanas en la práctica

Texas le da dos años desde la fecha de la lesión para presentar la demanda. Es la Sección 16.003(a) del Civil Practice and Remedies Code, y aplica a una caída en tienda igual que a todo lo demás. El plazo que de verdad va a decidir su caso es mucho más corto, porque el video desaparece en catorce a treinta días y la bitácora de barrido se conserva según el calendario que fije la política de retención de la empresa.

Una caída dentro de un edificio de gobierno o en una banqueta pública es un animal completamente distinto. Bajo la Sección 101.022 del Tex. Civ. Prac. & Rem. Code, una governmental unit —una entidad gubernamental— le debe al reclamante ordinario de un premises defect, que es el nombre técnico del reclamo por una condición peligrosa en la propiedad, solamente el deber que se le debe a un licensee. Esa es una categoría de visitante con un nivel de cuidado más bajo que el de invitee, o sea una vara más baja que la que enfrenta un supermercado. Y la Sección 101.101 exige aviso escrito del reclamo dentro de seis meses, con una salvedad importante: el charter de una ciudad home rule puede fijar un plazo más corto, y la propia página de reclamos de la Ciudad de Austin le indica enviar esa carta dentro de 45 días del incidente. Si se le pasa esa ventana, el plazo de dos años nunca llega a tener importancia.

Caerse en el trabajo

Si usted se cayó en un piso mientras estaba trabajando, esta no es la página que necesita. A nivel nacional, el Bureau of Labor Statistics contó 479,480 casos con días de ausencia del trabajo en la industria privada causados por caídas, resbalones y tropiezos en su encuesta de 2023–24, con una tasa de 22.6 por cada 10,000 trabajadores de tiempo completo y una mediana de 13 días de ausencia, contra una mediana de 8 días para todos los tipos de lesión combinados. Las caídas en piso dejan a la gente fuera del trabajo más tiempo que la lesión laboral promedio, y el camino legal depende por completo de una pregunta que desde aquí no podemos contestar: si su empleador tiene workers' compensation o si es un Texas nonsubscriber, es decir, una empresa que optó por quedarse fuera del sistema estatal de compensación laboral. Ese solo dato cambia qué puede recuperar usted y a quién puede demandar. Esa pregunta, y todo el análisis de workers' compensation, vive en nuestra página de lesiones laborales en Austin. Aquí no la cubrimos.

Supermercados, restaurantes, hoteles y gasolineras

El tipo de edificio cambia cómo se ve la evidencia.

Los supermercados y las tiendas grandes de autoservicio operan programas formales de barrido, conservan más registros, y tienen más cámaras. Eso corta para los dos lados: la documentación existe, y el departamento corporativo de riesgos sabe exactamente cómo manejar un reclamo. Son los casos donde la bitácora y el video deciden todo, y donde sacar la carta de preservación temprano vale más que cualquier cosa que pase después.

Los restaurantes tienen menos cámaras y periodos de retención más cortos, y los peligros se concentran en lugares conocidos: el paso de la cocina al comedor, la estación de bebidas, la transición de loseta a alfombra junto al atril del anfitrión, el escalón que baja al patio. Los registros de personal y el historial de inspecciones de salubridad ganan importancia porque muchas veces el video no está.

Los hoteles producen otro conjunto de documentos: horarios de camaristas, órdenes de trabajo de ingeniería, bitácoras de mantenimiento del lobby y de la terraza de la alberca, y un cierre de auditoría nocturna que registra con hora quién estaba trabajando. El mármol del lobby durante una tormenta y una tina sin barra de apoyo son los patrones que se repiten.

Las gasolineras y las tiendas de conveniencia normalmente son franquicias, lo que significa que la primera pregunta real es quién controlaba de verdad el local: la marca, el franquiciatario, o un dueño de la propiedad aparte. La respuesta está en los contratos de franquicia y de arrendamiento, no en el letrero de afuera. Las islas de gasolina, los congeladores de hielo, y un solo empleado saturado sin ningún programa de barrido son los hechos de siempre.

Las áreas comunes de apartamentos, los estacionamientos techados y las albercas también son reclamos de propiedades, y corren bajo reglas distintas a las de un piso comercial. Esos pertenecen a nuestra página de responsabilidad de propiedades en Austin.

De dónde salen estos números

Cada cifra de esta página viene de una fuente federal o municipal que nosotros mismos consultamos el 2026-09-05, y cada una se puede reproducir desde el conjunto de datos o el reporte publicado que se nombra abajo. No redondeamos, no extrapolamos y no pronosticamos. Cuando una fuente no publica un año de vigilancia junto a una cifra, lo decimos en lugar de inventarlo.

Muertes por caídas, adultos de 65 años o más, 2023 — CDC/NCHS Data Brief No. 532 (junio de 2025), construido sobre el archivo de mortalidad del National Vital Statistics System, códigos de causa subyacente ICD-10 W00–W19:

MuertesTasa por cada 100,000
Estados Unidos41,40069.9
Texas2,19252.3

Dentro de esa cifra nacional, la tasa sube de manera pronunciada con la edad: 19.2 por cada 100,000 entre los 65 y los 74 años, 74.7 entre los 75 y los 84, y 339.5 a los 85 o más. En la página de datos de caídas de los CDC, la tasa de muerte por caídas ajustada por edad en adultos de 65 o más subió 21 por ciento entre 2018 y 2024, de 64.7 a 78.4 por cada 100,000.

Qué tan comunes son las caídas — los CDC reportan que más de 14 millones de adultos mayores, aproximadamente 1 de cada 4, reportan caerse cada año, según el Behavioral Risk Factor Surveillance System. Cerca del 37 por ciento de quienes se caen reportan una lesión que requirió tratamiento médico o que les restringió la actividad al menos un día, unos nueve millones de lesiones por caídas, de la encuesta de 2020–2021. La página Facts About Falls de los CDC dice que casi 319,000 adultos mayores son hospitalizados por fractura de cadera cada año; los CDC no le ponen un año de vigilancia a esa línea, así que nosotros tampoco. Para 2019 en específico, los CDC reportan que las caídas causaron el 83 por ciento de las muertes por fractura de cadera y el 88 por ciento de las visitas a emergencias y hospitalizaciones por fractura de cadera.

Lesiones en salas de emergencia por producto — U.S. Consumer Product Safety Commission, Senior Injuries and Deaths Associated with Consumer Products: 2024 Report (enero de 2025), usando la muestra probabilística nacional NEISS, promedios anuales de 2022–2023:

Adultos 25–64Adultos 65+
Todas las caídas, productos no montables1,664,2002,453,500
Solo el piso (código NEISS 1807)230,200579,100
Rampas, escaleras, escalones (códigos 1840, 1842, 1843)399,400278,200

Las caídas representan el 77 por ciento de todas las lesiones por productos de consumo en adultos mayores dentro de ese reporte: 2,453,500 de 3,177,300. Los adultos de 65 años o más tienen 4.3 veces más probabilidad que los de 25 a 64 de ser atendidos en una sala de emergencias por una caída, y 9.9 veces más si la caída es grave.

Costo — investigación publicada por los CDC calcula el gasto en salud de Estados Unidos por caídas no fatales de adultos mayores en $80.0 mil millones en 2020, la mayor parte pagado por Medicare, arriba de una estimación anterior de unos $50 mil millones en 2015 (Haddad et al., Injury Prevention, 2024).

Caídas en piso en el trabajo — Bureau of Labor Statistics, Survey of Occupational Injuries and Illnesses, industria privada 2023–24: 479,480 casos con días de ausencia del trabajo por caídas, resbalones y tropiezos, tasa de 22.6 por cada 10,000 trabajadores de tiempo completo, mediana de 13 días de ausencia. El BLS contó 2.5 millones de lesiones y enfermedades laborales no fatales en 2024.

Registros de inspección de Austin — City of Austin Open Data Portal, Food Establishment Inspection Scores (conjunto de datos ecmv-9xxi, Austin Public Health Environmental Health Services Division). Consultado el 2026-09-05: 20,964 registros, fechas de inspección del 2023-06-16 al 2026-05-22, filas actualizadas por última vez el 2026-06-15.

Lo que no está aquí. Ninguna agencia publica conteos de resbalones y caídas para Austin ni para el condado de Travis, así que en esta página no hay ningún número local. Las estimaciones de caídas no fatales de los CDC son nacionales, y por eso la cifra de Texas de arriba es un conteo de muertes y nada más. El desglose del BLS por tipo de evento es nacional, industria privada. Cuando usted ve un número aquí, es nacional, es de Texas, o es de la Ciudad de Austin, y ya dijimos cuál es cuál.

Fuentes - CDC/NCHS Data Brief No. 532, Unintentional Fall Deaths in Adults Age 65 and Older: United States, 2023 — https://www.cdc.gov/nchs/products/databriefs/db532.htm - CDC, Older Adult Falls Data — https://www.cdc.gov/falls/data-research/index.html - CDC, Facts About Falls — https://www.cdc.gov/falls/data-research/facts-stats/index.html - Haddad YK et al., Healthcare spending for non-fatal falls among older adults, USA, Injury Prevention 2024;30(4):272–276 — https://stacks.cdc.gov/view/cdc/164641 - U.S. CPSC, Senior Injuries and Deaths Associated with Consumer Products: 2024 Report — https://www.cpsc.gov/s3fs-public/Senior-Report-2024-POSTED2.pdf - U.S. Bureau of Labor Statistics, SOII Tabla 2 por evento o exposición, 2023–24 — https://www.bls.gov/news.release/osh.t02.htm - City of Austin Open Data Portal, Food Establishment Inspection Scores — https://data.austintexas.gov/dataset/Food-Establishment-Inspection-Scores/ecmv-9xxi - City of Austin, File a Claim — https://www.austintexas.gov/services/file-claim - Texas Civil Practice & Remedies Code — https://statutes.capitol.texas.gov/Docs/CP/htm/CP.16.htm · https://statutes.capitol.texas.gov/Docs/CP/htm/CP.33.htm · https://statutes.capitol.texas.gov/Docs/CP/htm/CP.41.htm · https://statutes.capitol.texas.gov/Docs/CP/htm/CP.101.htm

Lo que gastamos para armar un caso de caída, y lo que le cuesta a usted

Estos casos los tomamos por contingencia. Usted no debe honorarios de abogado a menos que recuperemos dinero para usted, y el porcentaje de honorarios y los términos de los gastos están escritos en el contrato que usted firma antes de que empecemos, en español o en inglés, el que prefiera leer.

La parte que vale la pena entender es qué significa "adelantar los gastos" en un caso como este, porque cambia de caso a caso. Un caso de piso no necesita el desarmado de una máquina ni la reconstrucción de un choque. Lo que necesita es papel, y el papel cuesta. Cuotas de presentación de la demanda y notificación al agente registrado de la empresa. Un taquígrafo judicial y un videógrafo para la declaración del gerente de la tienda y para la del empleado que firmó la bitácora de barrido. Expedientes médicos certificados y declaraciones juradas de facturación de cada proveedor, que los hospitales cobran por página. Una citación de expedientes cuando un proveedor no responde a una solicitud. Con un cliente mayor con fractura de cadera, un planificador de cuidado de por vida y a veces un economista. En un caso de piso pulido, un perito en resistencia al deslizamiento con un tribómetro.

Todo eso lo pagamos nosotros por adelantado. Esos costos salen de la recuperación al final, desglosados, y usted ve la cuenta.

La razón por la que decimos esto en voz alta es que la bitácora de barrido y el video no son gratis de conseguir y no son opcionales. Una caída en tienda manejada como una negociación por teléfono, sin demanda presentada y sin discovery servido, es un caso donde nunca nadie averigua cuánto tiempo llevaba el agua en el piso. Ese es el caso que el ajustador espera que usted traiga.

La primera semana después de una caída en una tienda

  1. Hágase revisar hoy si todavía no lo ha hecho. El estándar es el mismo día o al día siguiente; un hueco de dos semanas es la segunda cosa que el ajustador va a usar en su contra.
  2. Escriba esta noche lo que recuerda: el pasillo, la hora que aparece en su recibo, cómo se veía el piso, con quién habló, qué le dijeron. La memoria se degrada rápido y una nota escrita el mismo día es evidencia.
  3. Guarde el recibo. Le pone hora exacta a su presencia dentro de la tienda, lo que reduce la solicitud de video a algo que un juez sí va a ordenar.
  4. No dé declaración grabada y no firme una autorización médica abierta hasta que haya hablado con un abogado.
  5. Saque una carta de preservación esta semana. Catorce días es un plazo real. Después de Brookshire Brothers, una sobreescritura rutinaria que nadie le pidió a la tienda que detuviera no es spoliation.
  6. Guarde los zapatos y la ropa sin lavar, en una bolsa, tal como quedaron.
  7. Si pasó en un edificio de la Ciudad o en una banqueta pública, el reloj es de 45 días para el aviso escrito a la Ciudad de Austin, no de dos años.
  8. Llame al (512) 500-2810. Si no somos el despacho indicado para su caso, se lo decimos en la primera llamada.

Lo que la gente pregunta después de caerse en una tienda

Las preguntas que nos hacen en las dos primeras semanas después de una caída en un negocio.

El gerente me dijo que no hay cámaras en ese pasillo. ¿Ya se acabó mi caso?

No, aunque cambia el trabajo. Las tiendas seguido tienen menos cámaras funcionando de las que los clientes suponen, y una cámara apuntada a la fila de cajas muchas veces alcanza a captar el pasillo de atrás. Nosotros pedimos el mapa de cámaras y no nos quedamos con una descripción por teléfono. Donde de verdad no hay video, el caso se recarga en la bitácora de barrido, en las declaraciones de los empleados, y en cualquier cliente que haya visto el peligro antes que usted.

Nunca llené un incident report. ¿Eso me perjudica?

No es fatal. Mucha gente sale apenada y adolorida y nunca reporta nada. Lo que sí significa es que la tienda controla el único registro hecho en el momento, así que su recibo, la hora que trae la foto en su teléfono, los mensajes de texto que mandó esa tarde, y su primera visita médica pesan más de lo que pesarían normalmente.

Un ajustador me dejó un mensaje pidiendo una declaración grabada. ¿Le regreso la llamada?

Puede regresarle la llamada y negarse a la declaración. Usted no está obligado a darla, y no hay ninguna ventaja en darla la primera semana, cuando todavía nadie sabe qué tiene usted. Si insisten, la respuesta es que primero se va a hacer revisar.

La tienda se ofreció a pagar mi factura de la sala de emergencias. ¿La acepto?

No antes de saber qué tiene. Ese pago casi siempre viene amarrado a un finiquito completo, que cierra el reclamo para siempre, incluida una cirugía que todavía no le han recomendado. Una factura de emergencias es una fracción pequeña de lo que termina costando una cadera fracturada o un manguito rotador desgarrado.

¿Cómo averiguan de verdad cuánto tiempo llevaba el derrame en el piso?

De cuatro maneras, normalmente combinadas: la bitácora de barrido o inspección de la tienda contrastada con su propia política escrita, video continuo de una cámara que cubra el área y no nada más el clip que la tienda ya sacó, la declaración bajo juramento del empleado asignado a esa zona, y los testigos que estuvieron en el pasillo antes que usted. Bajo Wal-Mart v. Reece el caso necesita evidencia de duración, y bajo Wal-Mart v. Gonzalez la apariencia del derrame por sí sola no la aporta.

Había un cono amarillo como a diez pies. ¿Ahí se acaba todo?

No, ahí empieza una discusión. Importa la posición, importa por qué lado venía usted, e importa el momento. Un cono en el extremo opuesto de un pasillo no le advierte nada a alguien que entra por el otro lado, y a veces los conos aparecen en el minuto posterior a la caída y no en los minutos anteriores. Si usted fotografió la escena desde el piso, esa foto resuelve la pregunta.

Iba viendo mi teléfono cuando me caí. ¿Ahí se acaba?

Es una de las tres cosas que siempre alegan, y no lo descalifica automáticamente. Texas reparte la responsabilidad bajo el Capítulo 33; usted pierde solamente si el jurado le pone más del 50 por ciento de la culpa. Una tienda que diseña un pasillo para capturar su atención tiene una posición difícil cuando alega que usted debía ir mirando la loseta.

Traía chanclas. ¿Van a usar eso?

Lo van a intentar. Texas no le impone requisitos de calzado a quien va al súper, y un piso que solo es seguro para gente con botas de trabajo con suela antiderrapante no es un piso razonablemente seguro para un negocio abierto al público.

Mi mamá tiene 82 años y se fracturó la cadera al caerse en un supermercado. ¿Por dónde empieza un caso así?

Empieza con el video y con la bitácora de barrido, igual que cualquier caso de piso, y después se va a un lugar al que esos casos normalmente no llegan: cómo era su vida la semana antes de la caída, y cómo es ahora. Quién manejaba, quién cocinaba, quién le administraba los medicamentos. Si puede regresar a su casa. Si algún familiar redujo su jornada de trabajo para cuidarla. Esa es la pérdida, y tiene que documentarse mientras está ocurriendo.

La tienda dice que otro cliente lo tiró treinta segundos antes. ¿Pueden probar eso?

A veces, con video. Muchas veces lo afirman porque Gonzalez les permite argumentar que la apariencia del derrame es compatible con cualquiera de las dos versiones. La respuesta es conseguir la grabación continua completa, no el clip, y contrastar la bitácora de barrido con el intervalo que la propia tienda dice que cumple.

¿Ustedes pueden conseguir la bitácora de barrido de la tienda?

Sí, a través del discovery dentro de una demanda ya presentada, junto con la política de inspección, los incident reports anteriores del mismo local y del mismo tipo de peligro, los tickets de mantenimiento y los materiales de capacitación. No se consigue pidiéndosela al gerente, que es una de las razones prácticas por las que estos casos se demandan y no se negocian por carta.

¿Qué tan rápido tiene que salir una carta de preservación?

Cuestión de días. Las grabadoras de comercios normalmente se sobrescriben en un ciclo de catorce a treinta días, y Brookshire Brothers resolvió que dejar correr un ciclo rutinario, sin que nadie haya pedido preservar, no es spoliation. La carta tiene que nombrar la tienda, la fecha, la ventana de horas y las vistas específicas de las cámaras, porque una exigencia vaga le deja espacio a la tienda para decir que no sabía qué quería usted.

Soy indocumentado. ¿Aun así puedo presentar un reclamo?

Sí. El estatus migratorio no impide un reclamo por lesiones personales en Texas, y no es un tema que nosotros saquemos ni ofrezcamos. Su tratamiento médico y sus pérdidas son de lo que trata el caso.

¿Y si me caí dentro de un edificio de gobierno, en una biblioteca pública o en una banqueta de la Ciudad?

Reglas distintas y una mecha mucho más corta. Bajo la Sección 101.022 una entidad gubernamental por lo general le debe al reclamante ordinario de un premises defect solamente el deber que se le debe a un licensee; la Sección 101.023(c) topa la responsabilidad de una ciudad en $250,000 por persona y $500,000 por incidente; y aunque la Sección 101.101 fija un plazo de aviso de seis meses, la propia página de reclamos de la Ciudad de Austin indica a los reclamantes enviar el aviso escrito dentro de 45 días. Si su caída involucra a una entidad de gobierno, llame esta semana y no el mes que entra.

Me caí en la parte de atrás de un restaurante mientras estaba trabajando. ¿Es el mismo tipo de caso?

No, y la diferencia es la primera pregunta que le vamos a hacer: si su empleador tiene workers' compensation o si es un Texas nonsubscriber. Esa respuesta cambia todo lo que usted puede recuperar y a quién se lo puede cobrar. Eso se trata en nuestra página de lesiones laborales en Austin, no aquí.

Mi factura del hospital dice $61,000 pero el seguro pagó $9,400. ¿Cuál número cuenta?

El de paid or incurred. La Sección 41.0105 del Texas Civil Practice and Remedies Code limita la recuperación de gastos médicos a lo que de verdad se pagó o se causó, en lugar del cargo facturado. Los gravámenes, la subrogación del plan de salud y las letters of protection interactúan con esa regla, y por eso las facturas no deben dejarse ir a cobranza mientras el reclamo sigue vivo.

¿Tengo que ir a su oficina en Austin?

No. Podemos hacer toda la entrevista inicial por teléfono o por video, podemos ir con usted, y si está en un centro de rehabilitación después de una cirugía de cadera, ahí lo vemos. Nada de esto requiere que usted maneje al otro lado de la ciudad en un mal día.

¿Cuánto cobran, y qué pasa si el caso no resulta?

Trabajamos por contingencia: no hay honorarios de abogado a menos que recuperemos dinero para usted. Los gastos del caso —expedientes, taquígrafos judiciales, cuotas de presentación, y peritos cuando el caso los necesita— los adelanta el despacho y se reembolsan de la recuperación, desglosados para que usted vea la cuenta. El porcentaje exacto y los términos de los gastos están en el contrato escrito, y lo repasamos con usted antes de que firme nada, en español o en inglés.

Hablemos de la caída

Israel Medina, Socio Fundador. Texas Bar No. 24130487. Juris Doctor, Baylor University School of Law. Autorizado para ejercer en Texas y Nevada. Miembro de Texas Trial Lawyers Association; Austin Bar Association; Travis County Bar Association; American Association for Justice. Biografía completa.

Rikki Medina, Socia Fundadora. Texas Bar No. 24144569. Juris Doctor, Baylor University School of Law. Autorizada para ejercer en Texas y Nevada. Miembro de Texas Trial Lawyers Association; Austin Bar Association; Travis County Bar Association. Los casos de resbalones y caídas y de responsabilidad de propiedades están entre sus áreas de práctica. Biografía completa.

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